Caso Madeleine McCann

 



Las autoridades portuguesas han movilizado todos sus cuerpos de seguridad en la región turística del Algarve en busca de una niña británica de tres años que al parecer fue raptada en un hotel mientras sus padres cenaban a pocos metros.

La Policía Judicial informó de que también se ha avisado a la policía española porque la niña desapareció en la localidad costera de Lagos que se encuentra a unos cien kilómetros de la frontera. La niña, Madeleine McCann, desapareció anoche mientras sus padres cenaban en un restaurante cercano al complejo turístico donde ella dormía junto a sus hermanos gemelos de dos años.

Mientras cenaban, los padres fueron varias veces al cuarto donde dormían los niños y se dieron cuenta de que Madeleine había desaparecido, según fuentes policiales.

Primero pensaron que estaría por las inmediaciones y comenzaron su búsqueda con amigos y empleados del centro turístico pero el padre se percató de que habían sido forzados los barrotes de una ventana trasera del alojamiento, situado en una planta baja. Esa evidencia y el hecho de que no echarán en falta objetos de valor refuerzan la hipótesis de un secuestro que además debió realizarse con sigilo porque los gemelos no se despertaron.

Las autoridades lusas movilizaron equipos de la Guardia Nacional Republicana, la Policía Judicial, equipos de bomberos con perros y un helicóptero de Protección Civil para intentar localizar a Madeleine. El niño Yeremi Vargas, de cuya desaparición se cumplen casi 3 meses y medio, ha sido recordado hoy en varias manifestaciones en Madrid y en la localidad grancanaria de Santa Lucía de Tirajana, donde vive su familia. Yeremi cumplió en este mes de junio 8 años.

Los actos han coincidido con los que tienen lugar en un total de 157 ciudades de todo el mundo, convocada por la familia de Madeleine McCann, la niña británica desaparecida hace 50 días de Portugal, donde pasaba unas vacaciones junto a sus padres y hermanos. Una suelta de globos -50 por Madeleine y 154 por Yeremi, los mismos días que llevan desaparecidos- han simbolizado la angustia de ambas familias



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Crece el misterio en torno a la desaparición de Madeleine

El misterioso caso de la desaparición de Madeleine McCann parece no tener fin. La búsqueda de la pequeña en la localidad portuguesa de Playa de la Luz se ha vuelto a reanudar. El mar y los acantilados de la zona están siendo rastreados en busca del cuerpo de la niña, esté viva o muerta.

Cada vez hay más informaciones sobre el caso Madeleine, pero pocas son aquellas que pueden confirmarse al no haber resultados de las últimas pruebas encontradas por la Policía. En Portugal, la información por parte de las instituciones públicas es nula, y son los medios de comunicación los que ofrecen nuevos datos, sospechas...
Por ahora, lo que se puede confirmar es que los cuatro amigos del matrimonio McCann llegarán al Algarve en breve para ser interrogados e, incluso, es posible que haya un careo entre Gerry y Kate McCaan, los padres de la niña, y dichos amigos. Asimismo, en pocos días conoceremos los resultados del registro que se hizo este fin de semana pasado al coche de los padres de Madeleine.
El matrimonio se ha convertido en el centro de toda la investigación y todas las miradas apuntan hacia ellos, lo que ha provocado un cambio en su actitud hacia los medios. En estos últimos días incluso han protagonizado altercados con los periodistas al sentirse molestos con las últimas informaciones, las cuales, les sitúan como los principales sospechosos de la desaparición de su propia hija. Sobre todo después de que la Policía encontrase restos de sangre en la habitación que ocupaban Ferry y Kate en el apartamento donde Madeleine desapareció.
Por otro lado, se ha podido conocer que el apartamento donde desapareció la niña ha sido vendido por el propietario, por lo que la gente de la zona no entiende que la Policía lo haya permitido al tratarse de la escena principal del caso. Además, se ha visto a los jardineros podando el jardín, y cortando la mayor parte de las flores, lo que resulta extraño por las posibles pruebas que podría haber en esa zona del complejo hotelero.
Los vecinos del Algarve hablan sobre el misterioso caso entre ellos y piensan que todo es muy extraño. Algunos no se explican cómo la madre de Madeleine salió tan pronto ante los medios tras la desaparición de su hija diciendo que había sido secuestrada cuando aún no se tenía constancia de ello. Informaciones de la prensa portuguesa
Según el “Diario de Noticias”, uno de los periódicos más antiguos y prestigiosos del país, la Policía Judicial lusa ha reconocido que sabe desde hace un mes que Madeleine murió la noche en la que se la dio por desaparecida y ha descartado la hipótesis del secuestro. Si la Policía Judicial afirma esto es porque han intervenido llamadas y correos electrónicos de los padres de la niña británica y su círculo cercano, aunque el rotativo portugués no explica el contenido de dichas escuchas e emails.
Además, las supuestas visitas al apartamento para comprobar si Madeleine y sus dos hermanos gemelos dormían y la identidad de quién las realizó son preguntas que no han tenido una respuesta coincidente entre los padres de la niña y sus amigos. El sensacionalista "Correio da Manha" señala que la gran duda que la policía lusa todavía no ha despejado es lo ocurrido durante tres horas en blanco (entre las 18.00 y las 21.00 horas) del pasado 3 de mayo, en las que sólo los padres tuvieron acceso a la hija.

Este viernes se cumplen 106 días de la desaparición de Madeleine cuyos padres han acompañado las investigaciones policiales desde Praia da Luz, donde veraneaban con sus hijos. Tal y como Gerry McCann explicó ante las cámaras de televisión la semana pasada, en estos momentos no tienen pensado regresar a Inglaterra porque sienten que pueden ser útiles en la investigación.

No obstante, según destacaba este jueves en portada el Daily Mirror, su esposa Kate ha admitido por primera vez volver a su país sin su hija. «Podemos regresar a casa sin ella».

El matrimonio está acompañado por una amiga con quien Kate se acercó este jueves a la iglesia de la Praia da Luz, donde permaneció cerca de una hora. La familia McCann intenta realizar una vida tranquila, al lado de sus otros dos hijos, mientras esperan los resultados de los análisis y nuevas pistas que den con el paradero de la niña. Su asesora de prensa, Justine McGines, explicó que la pareja inglesa vive angustiada estos días en los que la investigación ha tenido nuevos datos. Muchos no se explican por qué a otros niños desaparecidos no se les da esa importancia.

Muchos de los habitantes de Praia da Luz dicen estar cansados del caso Madeleine, y, sin embargo, es el principal tema de conversación en la zona. «Estoy harto del asunto. Hay más padres que han perdido a sus hijos y no tienen tanta publicidad», son las palabras de José Meinda, compartidas por muchas otras personas.
Desde que Madeleine McCann desapareció mientras dormía en un apartamento vacacional en el Algarve, se habla de ella en la iglesia, en los restaurantes y en las calles. Pero hay una sensación general de saturación con respecto al tema. Y es que, aparte del bombardeo mediático, toda la zona de Lagos tiene fotos de la niña en los escaparates, los supermercados y los coches. Pocos espacios quedan libres de su imagen. «Estamos obsesionados con esto. Yo estoy fatigada, no quiero oír hablar del asunto, pero lo primero que busco en el periódico son las noticias sobre ella y es de lo más se habla en casa», señala Irene, que está con unas amigas en la playa.
Una de ellas agrega que «yo siento mucho lo que le haya pasado a la niña, pero ya hasta me cansé de ver su foto».
Sin duda hay un debate que ha sido fomentado en gran parte por los medios de comunicación. Por ejemplo, ahora que la gente sabe que los McCann se han gastado casi un millón de euros en una casa en la zona más cara del lugar, no falta quien se pregunte lo mismo que Camila, una peluquera:
«¿Para qué piden donaciones? ¿Son pobres? Si pueden comprarse esa casa no creo que necesiten más dinero».
Nuno, un artesano que vende joyería en el paseo marítimo, es enfático al afirmar que «allá-en el Reino Unido- desaparecen muchos niños. Y aquí en Portugal también y la policía no anda explicando en la televisión lo que hace o no hace. ¿Se preocupa la policía por otros como se preocupa por ella?».
Y es que nombres como el de Odete Araujo, una niña de 7 años de Guinea Bissau que desapareció en Portugal en mayo del 2005 o el de la portuguesa Patricia Santos, perdida en el mismo año, fueron a lo sumo una fotografía en algún telediario y nadie las recuerda.
«A los que son pobres ni siquiera los buscan. Los McCann antes parecían unos padres desesperados y ahora parecen estrellas de cine», comenta una joven británica. Algunos afirman que debido a este asunto el turismo ha disminuido. «Hay gente que no viene por miedo a que le pase algo a sus hijos o por no tener a los periodistas encima», afirma José, el dueño de un restaurante. Pero no todos coinciden. Uno de los camareros afirma riéndose que «ahora viene más gente, que en lugar de peregrinar a Fátima peregrinan por Madeleine».
Incluso, los diarios se venden más. «El Times y el Correo da Mahna a mediodía ya están agotados. Y si dicen algo de esto en la portada, mucho mejor», dice una vendedora.