Caso niñas de Alcasser (13 de Noviembre 1992)

 

Se conoce con el nombre de Caso o Crimen de Alcácer a un crimen ocurrido en España la noche del 13 de noviembre de 1992 en la localidad valenciana de Alcácer. Tres chicas de 14 y 15 años de la localidad valenciana de Alcácer que se dirigían a la discoteca Coolor con el fin de asistir a una fiesta del Instituto de Picassent que se llevaría a cabo en la vecina localidad de Picassent, fueron secuestradas, violadas, torturadas y finalmente asesinadas. Las niñas se llamaban Miriam García Iborra (28-7-78 /13-11-92) de 14 años, Antonia Gómez Rodríguez (25-5-77 /13-11-92), de 15, y Desirée Hernández Folch (17-2-1978 /13-11-1992), de 14 años. Los cuerpos fueron encontrados en una montaña próxima al Pantano de Tous en un sector conocido como La Romana, el 27 de enero de 1993, 75 días después de su desaparición.

Reconstrucción de los hechos

Antonio Anglés, también conocido como "Asukiki" o "Sugar" se encontraba paseando con el Opel Corsa de su amigo Miguel Ricart y con este mismo. Yendo por la carretera vieron a tres chicas que se encontraban haciendo autostop en una gasolinera, con el fin de asistir a una fiesta de su colegio que se llevaría a cabo en la discoteca Coolor. Anglés les preguntó si se dirigían hacia la discoteca Coolor y las tres chicas subieron al automóvil. Al llegar a la discoteca Coolor Anglés le dijo a Ricart que continuase conduciendo. Las niñas empezaron a gritar. Acto seguido, Anglés sacó una pistola Star de 9 mm. Las golpeó con la culata del arma y posteriormente las ató. El "Rubio", como llamaban a Ricart, condujo el automóvil hacia Catadau. Esta era la zona donde Anglés solía refugiarse cuando lo buscaba la Guardia Civil. Sugirió la caseta medio derruida de "La Romana" como lugar donde llevar a las chicas. Dos de las niñas fueron violadas tanto por Anglés como por Ricart. A posteriori deciden atar a las niñas y regresar al pueblo en busca de comida. Al regresar violaron a la tercera niña para a continuación cavar la fosa y obligarlas a caminar hasta ella, donde les disparó y enterró. Recogieron los casquillos del arma de fuego y limpiaron el coche.

Los días posteriores

A partir de ese momento comenzó una intensa búsqueda para tratar de encontrar a las niñas. En enero, después de unas intensas lluvias, la tierra se ablandó y aparecieron los cuerpos. Dos apicultores que cuidaban sus panales se toparon con la fosa. La Guardia Civil en la investigación posterior, encontró en la misma: Un guante de Ricart, un volante de la Seguridad Social a nombre de Enrique Anglés Martins(hermano de Antonio), y un casquillo de bala.

Anglés no estaba en su casa cuando se presentó la Guardia Civil en busca de su hermano Enrique. Comenzó su fuga en la que estuvo escondido durante aproximadamente un mes en algún pueblo de la provincia de Valencia, acosado por la intensa búsqueda de la Guardia Civil y la Policía. Estuvo a punto de ser capturado en el pueblo de Villamarchante, pero consiguió difícilmente escapar de la fuerte redada que se hizo. Apareció de nuevo su pista unos días después en Minglanilla (Cuenca), último lugar de España que se supo que estaba hasta que en marzo de 1993 fue visto de nuevo en Lisboa, donde embarcó como polizón en el barco City of Plymouth, del que se tiró supuestamente al ser descubierto cerca de las costas de Irlanda. A partir de ahí se perdió su pista para siempre, y se cree que murió de frío o ahogado en esas aguas, pero hasta el día de hoy nada se sabe.

Se encuentra entre los criminales más buscados de la organización Interpol.

 

 

 

Miguel Ricart: Retrato del asesino de

 

Miriam, Toñi y Desirée

 

En la soledad de su celda de la cárcel de Zuera (Zaragoza) Miguel Ricart, el único condenado por el asesinato de Miriam, Toñi y Desirée, comenzaba a saborear la inminencia relativa de su salida de prisión, prevista para 2011. Para esa fecha habría pasado entre rejas 18 años, casi la mitad de su vida, pues entonces tendrá 40. Sin embargo, lo más probable es que ahora la Audiencia de Valencia rectifique su criterio de 2006 y le aplique la «doctrina Parot». En ese caso, su horizonte de libertad se retrasaría hasta 2023, cuando lleve 30 entre rejas, el máximo de cumplimiento. Le esperarían, pues, 15 años más encarcelado, exactamente el mismo tiempo que lleva cumplido. Si esa decisión de la Audiencia finalmente se produce es fácil imaginar el impacto emocional que recibirá el recluso. Y lo más probable es que vuelva a aplicársele el programa de prevención de suicidios, con la asignación de un preso de apoyo.

Ese es su futuro previsible, pero ya hoy Miguel Ricart, nacido en Catarroja (Valencia), tiene detrás un amplio historial penitenciario. Su primer contacto con una cárcel se remonta a 1992, cuando fue condenado a dos años y cinco meses por tráfico de drogas. Pronto quedó de nuevo en libertad y el 13 de noviembre de ese mismo año, junto a su amigo Antonio Anglés, secuestró, torturó, violó y asesinó a las niñas de Alcácer. Su detención se produjo en enero del siguiente año, pocas horas después de que se encontraran los cadáveres de las víctimas en el paraje La Romana de Tous. Desde ese día nunca ha vuelto a tener un minuto de libertad.

El 31 de enero y el 2 de marzo de 1993, poco después de su detención, Ricart admitió ante los forenses de los juzgados de Alcira Francisco Ros Plaza y Manuel Fonollosa González su implicación en los siniestros crímenes: «Refiere que estuvo implicado y que era en todo momento consciente de lo que ocurría -dice el informe de los peritos-. Conservó en todo momento una correcta percepción del conjunto de circunstancias en relación con lo sucedido (...) Hace mención a que su voluntad se encontraba fuertemente condicionada por el temor. Antonio Anglés le impedía con sus amenazas actuar de otro modo (...) Explica que se encontró arrastrado por una corriente «en la que te dejas llevar y no sabes realmente cómo salir» (...) Llama la atención el mínimo impacto afectivo que la representación mental de estas cuestiones (que las víctimas hubieran sido su madre, su hermana o su hija) suponían en él».

Tras una breve estancia en la cárcel de Valencia, Ricart fue trasladado a la de Castellón. En ambos centros estuvo en aislamiento para protegerle del resto de los presos, que querían hacerle una demostración «en vivo y en directo» de lo que es la ley de la cárcel. Los informes psicológicos de aquella época describen al criminal como una persona muy marcada por la temprana muerte de su madre y el alcoholismo de su padre, que le llevaba a protagonizar episodios de malos tratos. Se marchó de su casa a los 18 años. El interno es descrito como una persona un tanto inmadura, con un desarrollo intelectual inferior al de su edad, influenciable y extrovertido. Además, necesita sentirse arropado por un grupo. Y en aquella época se reconocía como consumidor esporádico de hachís, heroína y fármacos.

A principios de 1994, con la investigación de los crímenes de Alcácer más avanzada, Ricart fue trasladado a la prisión de Herrera de La Mancha, donde ha pasado buena parte de la condena. En ese centro el interno fue a la escuela para intentar sacarse el graduado escolar y realizó algunos trabajos para el módulo, como pintarlo.

En abril de 1997 fue trasladado de nuevo a Valencia para que asistiera al juicio por los atroces crímenes. Ricart fue ingresado en un módulo en el que sólo estaba ocupada otra celda además de la suya. A pesar de la soledad, se llegó a temer que llegaran a las manos. En octubre de ese mismo año se le dio de baja en el programa de prevención de suicidios en el que había estado incluido prácticamente desde los primeros meses de reclusión.

Ya en 1999, de vuelta en Herrera de La Mancha, el Tribunal Supremo confirmó la sentencia de Ricart. Hasta ese momento el recluso había tenido como preventivo un régimen similar al primer grado, que a partir de entonces se confirmó. Por aquella época el preso continuó asistiendo a la escuela y se mostraba colaborador, una circunstancia habitual cuando individuos de su perfil delictivo ingresan en prisión. No obstante, tenía una cierta tendencia a la fabulación e insistía en que nada tenía que ver con los hechos por los que había sido condenado, al contrario de lo que manifestó en su primera entrevista con los forenses del juzgado de Alcira. Sí admitía, en cambio, haber protagonizado algún delito menor. Todos aquellos que por entonces trataron con él destacan su afán de colaboración, probablemente también determinado por su imposibilidad de relacionarse con otros reclusos, al ser rechazado por ese colectivo -una constante de su vida carcelaria-, que incluso llegó a amenazarle.

Ya en 2000, Miguel Ricart fue trasladado a la cárcel de Teixeiro (La Coruña), donde progresó de grado a raíz de un recurso que presentó ante el juez de Vigilancia Penitenciaria. Sin embargo, en 2003 el recluso fue de nuevo calificado en primer grado coincidiendo con su vuelta a Herrera de La Mancha.

Ricart no cesó en su empeño, volvió a recurrir y el juez de Vigilancia Penitenciaria le concedió de nuevo el segundo grado. La Fiscalía se opuso y la Audiencia de Valencia le dio la razón. Por aquella época (noviembre de 2003), y al volver a estar en el foco de la opinión pública Ricart sufrió un incidente en un patio, donde recibió insultos y amenazas de otros internos, lo que obligó a aplicarle el artículo 75 del Régimen Penitenciario que restringía sus movimientos para que no coincidiera con otros presos y garantizar así su seguridad.

Por tercera vez, en 2005 volvió a pedir su progresión de grado, que le volvió a ser concendida por el juez pero sólo en lo relativo a su régimen de vida carcelaria, ya que prohibió expresamente que disfrutara de permisos.

Desde hace dos años Ricart es interno de Zuera. Ahora nadie le reconoce -su aspecto físico ha cambiado-, tiene un comportamiento correcto y no ha tenido problema alguno de convivencia. Trabaja como auxiliar en un taller -es un destino no remunerado-, no ha recibido ni una sola visita y ni siquiera tiene abogado. Su futuro no es precisamente esperanzador. Pero todo arranca de un 13 de noviembre de 1992 cuando arrancó la vida a Miriam, Toñi y Desirée.

 

El triple crimen de las niñas de Alcasser

Miquel Ricart, condenado a 170 años por el crimen de Alcasser, sólo cumplirá 26

 

De los 170 años de cárcel a que fue condenado el triple asesino de las niñas de Alcasser, saldrá libre en 13. Ricart ingresó en prisión en 1997 y estaba previsto que saliera en 2011 pero una asociación ha interpuesto un recurdo para que se le aplique la 'Doctrina Parot' y cumpla 12 años más. Saldrá en 2023


 

La jurisprudencia del Supremo tras el caso Parot es uniforme: 'se comenzará por el orden de la respectiva gravedad de las penas impuestas, aplicándose los beneficios y redenciones que procedan con respecto a cada una de las penas que se encuentre cumpliendo

El acusado fue juzgado y condenado por el Código Penal de 1973, que recoge, entre otras medidas, un día de descuento de condena para el preso por cada dos de trabajo

 

El preso Miguel Ricart, condenado a 170 años de prisión por el triple crimen de las niñas de Alcasser, saldrá de prisión en enero de 2023 en aplicación de la 'doctrina Parot', tras el acuerdo en ese sentido de la Audiencia de Valencia que evita que sea excarcelado el 22 de mayo de 2011.

El auto de la Sección Segunda de la Audiencia de Valencia con ese acuerdo se ha hecho público hoy y en él se decide aplicar el nuevo sistema de redenciones de pena que el Tribunal Supremo estableció en el caso del preso de ETA Henri Parot.

La denominada 'doctrina Parot' aplica los beneficios penitenciarios sucesivamente a cada condena y no sobre el máximo de 30 años de cumplimiento.

El 5 de septiembre de 1997, Ricart fue condenado a un total de 170 años de prisión como autor de tres delitos de asesinato y cuatro delitos continuados de violación en concurso con tres delitos de rapto, con la agravante de ensañamiento.

El acusado fue juzgado y condenado por el Código Penal de 1973, que recoge, entre otras medidas, un día de descuento de condena para el preso por cada dos de trabajo.

Podría haber cumplido una pena aún menor

Según este sistema de cómputo, Ricart habría cumplido su pena en mayo del próximo año, pero la asociación 'Clara Campoamor', que ejercía en esta causa como acusación popular, interpuso un recurso para que se aplicara la 'doctrina Parot', el cual fue respaldado por el Ministerio Fiscal.

La jurisprudencia del Supremo tras el caso Parot es uniforme: 'se comenzará por el orden de la respectiva gravedad de las penas impuestas, aplicándose los beneficios y redenciones que procedan con respecto a cada una de las penas que se encuentre cumpliendo. Una vez extinguida la primera se dará comienzo al cumplimiento de la segunda, y así sucesivamente (...)'.

Según subraya el auto de la Sección Segunda, el Alto Tribunal 'inadmite sistemáticamente' los recursos de casación contra las resoluciones que establecen esta fórmula de cómputo.

En el caso de Miquel Ricart, al aplicar este sistema, los beneficios y redenciones 'no son de entidad temporal bastante para provocar una reducción de la pena por debajo de los 30 años', advierte el auto, con lo que el preso, coautor del crimen de Alcasser, cumplirá el máximo de pena previsto por la Ley.

 

 

Desmontando la versión oficial del caso Alcàsser

Pepe Criminólogo (pepe.criminologo@yahoo.es)

 

En una escena de la película “L.A. Confidencial”, el sargento Ed Exley promete a uno de los sospechosos a los que está interrogando, Leroy Fontaine, que si coopera con la justicia, se le impondrá una condena menor que a los otros dos sospechosos, Sugar Roy y Tyrone Jones. Esta es una táctica muy practicada en los interrogatorios policiales cuando hay más de un sospechoso.

En el caso Alcàsser no sé si ocurrió un trato equivalente con Miguel Ricart, el principal sospechoso primero y único acusado después. No tengo argumentos para demostrarlo. Sólo puedo afirmar que la ausencia del sospechoso número dos, Antonio Anglés, supuso un poderoso incentivo para construir la “versión oficial”, pues al impedir su contradicción con la versión de otro sospechoso, la “versión Ricartiana” pasó a convertirse en la “verdad oficial”. Y, a diferencia de la película “L.A. Confidencial”, donde Leroy recibe el castigo de los amigos de Sugar y Tyrone por haber colaborado con la justicia, en el caso Alcàsser parece que Miguel Ricart nunca tuvo ese temor, seguramente porque sabía o le hicieron saber que Antonio Anglés nunca aparecería para contradecirle o aún menos para castigarle por convertirle en el principal responsable de las torturas, violaciones y el asesinato de Miriam, Toñi y Desirée.

Sin embargo, no es la primera vez que la justicia se enfrenta a un caso criminal donde solamente hay una narración, de ahí que sea falso como afirman algunas críticas benevolentes hacia la “versión oficial”, que la justicia estaba “atada de pies y manos” a creerse la versión de Miguel Ricart. No, la justicia tenía otras opciones para enfocar correctamente un caso complejo como este.

Hoy sabemos que la “verdad oficial” del caso Alcàsser tiene en su origen y factura, un cierto tufillo a esa “cooperación con la justicia” que, en la ficción, reclamaba Ed Exley a su sospechoso, una cooperación que consiste esencialmente en echarle “todo el marrón” al otro, en este caso al “ausente” Antonio Anglés y colaborar en la “construcción narrativa” de unos hechos que, con el tiempo, se pueden rebatir como falsos, como pude demostrar en informe “Autopsia en La Romana” tras mis reiteradas visitas a la presunta escena del crimen.

¿Por qué digo presunta escena? Porque por más esfuerzos que se intenten de “cuadrar a martillazos” los presuntos hechos narrados por Miguel Ricart con el presunto lugar, La Romana (entre Catadau y Tous en la provincia de Valencia) no hay por donde coger la “verdad oficial” cuando la sometemos al riguroso escrutinio de la escena, presunta, del crimen, comparando punto por punto: comenzando por las “casualidades” de la fecha en que se encontraron los cuerpos (el mismo día que Fernando García, padre de Miriam, se encontraba fuera de España y el mismo día que se producía el relevo de la unidad de la UCO de la Guardia Civil que investigaba el caso); el timing o secuencia temporal de los presuntos hechos cuando los colocamos ante el terreno concreto; la dificultad del acceso a la zona en el presunto vehículo Opel Corsa que según la “versión oficial” se utilizó para transportar, secuestradas, a las niñas; la falta de sangre o restos biológicos de las niñas en los colchones sobre los que, según la “versión oficial”, presuntamente se torturó y violó a las niñas; y terminando por la diferencia de los distintos tipos de tierras: marrón amarillento, propio de tierras arcillosas, en los cuerpos de las niñas, mientras que la zona donde presuntamente se las enterró presenta una coloración blanquecina, propia de tierras calizas, lo que da pie a considerar que hubo un primer enterramiento en otro lugar con mayor presencia de tierras arcillosas.

No sé si la clave a todo este despropósito, como apunta el colectivo El Palleter, se encuentra en la visita de dos mandos de la guardia civil a la cárcel de Castellón donde se encontraba Miguel Ricart antes de la versión definitiva que fue expuesta ante el juez de instrucción el 2 de Marzo de 1993. Lo que sí sé es que la narración que expuso el sospechoso Miguel Ricart en aquella aciaga fecha tiene el aspecto de un “acuerdo tácito” entre el Ricart y los investigadores, un “cierre de expediente” que clausura la investigación, una narración que se “congeló en el espacio y tiempo” para el resto de los días y permaneció inalterada en la sentencia que le condenó, sin más comprobación o verificación que la propia palabra del reo. Algo cuanto menos sorprendente que deja traslucir la más que probable venalidad de la “versión oficial” ante la satisfacción e inacción consecuente que produjo entre los que tenían el derecho y el deber de verificar dicha narración.

¿Ocurre así en todos los casos? ¿Está obligada la Justicia a someterse a la versión venal, caprichosa de cualquier sospechoso? Aquí es cuando entra en juego la Crítica Criminológica y la Criminología Comparada donde podemos observar como en casos donde hay un único sospechoso, la Justicia no tiene porque someterse obligatoriamente al “dictamen narrativo” del sospechoso, sin embargo en el caso Alcàsser no hay otra narración que la de Miguel Ricart. Para evitar esta “contaminación narrativa”, la Justicia cuenta con herramientas de investigación y contraste fundamentales, y no me estoy refiriendo a sofisticadas técnicas como el ADN (ADN que por cierto nunca se encontró de los sospechosos), balística u otras. Me estoy refiriendo pura y simplemente a la reconstrucción de los hechos.

Tomemos como ejemplo de esta crítica criminológica al caso Alcàsser, el caso abierto de los niños Ruth y José Bretón, desaparecidos en extrañas circunstancias en Córdoba. Aquí tenemos un único sospechoso, el padre de los niños, y una versión de los hechos que la policía y sobretodo el juez, han instado a reconstruir no una sino varias veces. Y, como en el caso Alcàsser, no hay otro sospechoso que vaya a venir a contradecir la narración del primero. Pero eso no significa, como parece que significó en el caso Alcàsser, que la policía y la justicia estén “atadas de pies y manos” para creerse la versión del único detenido. No. Se puede y se debe investigar mediante la técnica de la reconstrucción de los hechos, comenzando por lo más sencillo: la secuencia temporal, la línea de tiempo. Sin embargo en el caso Alcàsser nunca se hizo una reconstrucción de los hechos, con las consecuencias que de ello se derivan para la credibilidad de la “versión oficial”. Cuando el juez Rodríguez Lainz del caso de los niños cordobeses afirma “el tiempo, simplemente, no cuadra” está haciendo una constatación básica en toda investigación criminológica: reconstruir la secuencia temporal. Y para hacer esto no se necesitan muchos medios: papel, bolígrafo y un reloj.

Pues bien, en el caso Alcàsser, sorprendentemente, nunca se hizo una reconstrucción de la secuencia temporal ni otras comprobaciones de rigor como la comparativa de tierras o la viabilidad de las presuntas idas y venidas con el Opel Corsa por aquellos parajes inhóspitos. Y no, no me refiero a una crítica desde la teoría de la conspiración. No. Me estoy refiriendo a algo tan básico y elemental como conocer la verdadera escena del crimen de las niñas de Alcàsser. Seamos serios: sin una reconstrucción física de la “versión oficial” sobre y en la presunta escena del crimen en La Romana, la “versión oficial” del caso Alcàsser se tambalea por inconsistente y falaz.

Porque, seamos serios: no caigamos en el error en el que caen algunas críticas benevolentes hacia la “versión oficial” que vienen a considerar que puesto que tenemos un “culpable oficial” ¿qué más da que la narración no sea coherente con los hechos o con el lugar? A los que defienden este argumento les diría que aunque Miguel Ricart fuera realmente culpable (yo tengo mis serias dudas de que lo sea, pero supongamos que así fuera) el hecho de que engañara a los responsables de la investigación (y se dejaran engañar) con la verdadera escena del crimen dice mucho, no sólo de la falta de profesionalidad en la investigación de este caso sino también, y principalmente, que con esa falsa narración podría estar encubriendo a otros cómplices a los que la Justicia no puede incriminar por su falta de diligencia en la investigación física sobre el terreno para contrastar la narración del único acusado del caso Alcàsser.

A fecha de hoy, son muchas las críticas a las que se puede someter la “versión oficial” del caso Alcàsser. Algunas las he plasmado en el informe citado. Otras están por hacer, pero la mayor crítica que se puede hacer a esta “versión oficial” que hemos heredado de una Justicia sin voluntad real de conocer la verdad, es que nunca se intentó reconstruir los hechos que presuntamente acaecieron en el paraje de La Romana, en una secuencia temporal y en un lugar imposibles cuando se tiene la voluntad de contrastar la narración con la realidad.

Así, casi veinte años después de la desaparición de Miriam, Toñi y Desirée, muchos seguimos insistiendo en la necesidad de una verdadera investigación de la presunta escena del crimen porque en el caso Alcàsser y parafraseando al juez Lainz: “El tiempo y el lugar, simplemente, no cuadran”.

 

Enlaces:

Pepe Criminólogo en Facebook - http://es-es.facebook.com/pepe.criminologo 

Caso Alcàsser: Autopsia en La Romana - http://es.scribd.com/doc/5704216/Caso-Alcasser-Autopsia-en-La-Romana

Caso Alcàsser: Lo que la verdad oficial esconde -http://www.rebelion.org/hemeroteca/ddhh/alcasser_oficial230101.htm

Colectivo El Palleter - http://elpalleter.orgfree.com/

Foro caso Alcàsser - http://boards.melodysoft.com/elpalleter

Caso Ruth y José -http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/03/15/andalucia/1331807545_405851.html

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/03/18/andalucia/1332073100_839014.html

Frases y Párrafos destacados

 

“La ausencia del sospechoso número dos, Antonio Anglés, supuso un poderoso incentivo para construir la “versión oficial”, pues al impedir su contradicción con la versión de otro sospechoso, la “versión Ricartiana” pasó a convertirse en la “verdad oficial”.

“Antonio Anglés nunca aparecería para contradecirle o aún menos para castigarle por convertirle en el principal responsable de las torturas, violaciones y el asesinato de Miriam, Toñi y Desirée”.

“La justicia tenía otras opciones para enfocar correctamente un caso complejo como este”.

“La narración que expuso el sospechoso Miguel Ricart... tiene el aspecto de un “acuerdo tácito” entre el Ricart y los investigadores, un “cierre de expediente” que clausura la investigación, una narración que se “congeló en el espacio y tiempo” para el resto de los días y permaneció inalterada en la sentencia que le condenó, sin más comprobación o verificación que la propia palabra del reo”.

“La Justicia no tiene porque someterse obligatoriamente al “dictamen narrativo” del sospechoso, sin embargo en el caso Alcàsser no hay otra narración que la de Miguel Ricart”.

“Sin embargo en el caso Alcàsser nunca se hizo una reconstrucción de los hechos, con las consecuencias que de ello se derivan para la credibilidad de la “versión oficial”.

“En el caso Alcàsser, sorprendentemente, nunca se hizo una reconstrucción de la secuencia temporal ni otras comprobaciones de rigor como la comparativa de tierras o la viabilidad de las presuntas idas y venidas con el Opel Corsa por aquellos parajes inhóspitos”.

“Sin una reconstrucción física de la “versión oficial” sobre y en la presunta escena del crimen en La Romana, la “versión oficial” del caso Alcàsser se tambalea por inconsistente y falaz”.

“La mayor crítica que se puede hacer a esta “versión oficial” que hemos heredado de una Justicia sin voluntad real de conocer la verdad, es que nunca se intentó reconstruir los hechos que presuntamente acaecieron en el paraje de La Romana, en una secuencia temporal y en un lugar imposibles cuando se tiene la voluntad de contrastar la narración con la realidad”.

“El tiempo y el lugar, simplemente, no cuadran”.


 

 

27 de Enero de 1993. Un día plagado de "casualidades" (Colectivo El Palleter)

0). Siete días antes (el 20 de Enero), el entonces todopoderoso (y oscuro) Secretario de Estado para la Seguridad, el Sr. Rafael Vera, se comprometió ante Fernando García a "investigar el caso Alcàsser desde cero", para lo cual prometió que un equipo de investigadores del cuerpo superior de policía (y por tanto ajeno a la Guardia Civil) se desplazarían en breve a Valencia para investigar de manera independiente... tal equipo jamás llegó a poder investigar porque, quizá, su actuación hubiera alterado los planes que se tenían previstos...

1). Dos días antes (el 25 de Enero) Fernando García había viajado en dirección a Londres para emitir un programa especial de la BBC sobre las niñas de Alcàsser. En concreto se pretendía una emisión a los países árabes, por si las niñas hubieran caído en manos de alguna banda árabe dedicada al tráfico de blancas. Al parecer, un conocido millonario de la jet set marbellí financió a Fernando el viaje y los contactos en Londres. Por tanto, Fernando García, que tanto había luchado por encontrar a las niñas, se iba a encontrar por primera vez a miles de kilómetros de distancia de Valencia. Al parecer el millonario marbellí, de nombre Raymond Nakachian, tenía (y tiene) muy buenos contactos con el Ministerio del Interior: no en vano fue el Ministerio del Interior quien rescató sana y salva a su hija de nombre Melody de sus secuestradores unos años antes. No descartamos alguna indicación o influencia del Ministerio sobre el tal Nakachian, pero tampoco es esencial. Lo que sí creemos que era esencial era que desde el Ministerio del Interior se supiera que Fernando García iba a estar a miles de kilómetros durante unos días.

2). Un día antes (el 26 de Enero) desde el Ministerio del Interior se decidió que al día siguiente, esto es, el 27 de Enero, se tenía que marchar el equipo de guardia civiles que integraban el primer contingente de la UCO (Unidad Central Operativa) que hasta ese momento había colaborado con la guardia civil de Valencia en la búsqueda de las niñas. Para ese día, 27 de Enero, estaba previsto que partiera desde Madrid hacia Valencia otro equipo de la UCO para sustituir al que marchaba. Así, hubo un lapso de tiempo de entre 8 a 16 horas en el que no se encontraba ningún equipo de la UCO en Valencia. Incomprensiblemente, se decidió desde Madrid que no era necesario que el primer equipo esperara a la llegada de su relevo para informarle y poner al corriente de la investigación hasta la fecha. Quizás porque se supone que de eso ya se ocupan los "mandos"... Entendemos que había por tanto una "ventana de oportunidad" (como dicen los estrategas) de pocas horas para ejecutar el plan: sin observadores no deseados, sin interferencias y sin dar demasiadas explicaciones. ¿Con qué objetivo? Vistos los hechos retrospectivamente queda meridianamente claro que la "chapuza" en el levantamiento de cadáveres efectuada por el improvisado equipo de guardia civiles locales hubiera sido inadmisible para un equipo profesional, preparado y con más recursos como el de la UCO. De alguna manera el o los "planificadores" de aquella mentira necesitaban tener lejos a la UCO del escenario preparado para su momento crucial. No obstante, siendo más sutiles, puede existir otra explicación más sencilla: quizás los "planificadores" de aquella mentira no quisieron "enmarronar" a la UCO... quizás pensaron que para la "chapuza" y el trabajo sucio que se advertía ya estaban otros guardias de menor preparación.

3). El 27 de Enero de 1993, por la mañana y temprano, dos apicultores de Llombai (Valencia) se disponían a "ver" sus colmenas una fría mañana de Enero... y decimos a "ver", porque que sepamos en pleno invierno las abejas no están para hacer/ofrecer mucha miel. A partir de entonces, el resto es historia, "historia oficial": José Sala y Gabriel Aquino, los dos apicultores, descubrieron "casualmente" la fosa con los cuerpos semienterrados de las niñas de Alcàsser, avisaron al puesto más cercano de la guardia civil, esperaron un buen rato a que un "equipo especializado" (en realidad un grupo de la brigada de atracos) subiera hasta la fosa, se encontró (también "casualmente") el "famoso papelito" con el nombre de Anglés, al que van a buscar y presuntamente "escapa" etc. etc. y también ("casualmente") se pusieron trabas a que el forense independiente, doctor Frontela, acudiera a la primera autopsia con los forenses "oficiales"... pero de eso ya hablaremos en una próxima carta. Así, los dos descubrimientos más importantes del caso Alcàsser (encontrar los cuerpos de las niñas y la identidad del asesino por un "papelito" igualmente encontrado casualmente en los alrededores) sucedió cuando unos apicultores deciden caprichosamente ir de "excursión" a ver sus colmenas y mientras Fernando García está a miles de kilómetros de Valencia y los miembros de la UCO están, también, de viaje...

Las 7 mentiras de "La Romana". Demasiadas mentiras para el lugar oficial del crimen. (Colectivo El Palleter)

(1) El trayecto hasta el paraje de La Romana. De una elevada dificultad, aún hoy a pesar de que ha mejorado algo desde 1993 a decir de los vecinos y lugareños. Nosotros lo hemos intentando, y es imposible. En algunos tramos tuvimos que optar por bajar alguno o de lo contrario estropeábamos el coche (íbamos cuatro personas, que en conjunto calculamos pesaríamos lo mismo que Ricart, Anglés y las tres niñas)... ¿es creíble lo que dice la versión oficial respecto a esto?... para nosotros, en absoluto. Y si así fuera, en el coche de Ricart deberían haber quedado señales indelebles del "maltrato" a los bajos del vehículo. Pero tal cosa nos consta por el Sumario que nunca se hizo ni se intentó averiguar. Volvemos a lo de siempre: jamás se intentó reconstruir que lo que decía Ricart era posible.

(2) La Caseta. En la inspección ocular y en las fotografías que realizaron los miembros de la UCO no aparece ni una sola mancha de sangre en toda la estancia, ni en la planta baja ni en la buhardilla donde presuntamente se realizaron las torturas y violaciones. Eso sí, tan sólo un único indicio: un pendiente que "casualmente" se encontraba en la buhardilla y atribuido por los padres a una de las niñas... es decir, el lugar estaba completamente "limpio" de signos de violencia, pero eso sí, se encontró dicha prueba... ¿es creíble?... para nosotros, en absoluto. Pero, entonces, ¿quién pudo dejar el pendiente tan a propósito?... ¿posiblemente el mismo o los mismos que dejaron el "papelito" de la seguridad social de Enrique Anglés? La Caseta sigue siendo hoy en día un lugar inhóspito, lleno de mugre y basura. Algunas jeringuillas al parecer recientes nos muestran que de vez en cuando acude alguien a pincharse. Hubiera sido muy interesante y revelador para la investigación que Miguel Ricart hubiera ido acompañado por los guardias y que hubiera intentado reconstruir lo sucedido en la Caseta de la Romana. Pero quizá era más fácil que se aprendiera un "guión" previamente fabricado (se dice que "el papel lo aguanta todo") que no hacer el "paripé" en el supuesto lugar de la escena del crimen.

(3) El trayecto desde la Caseta hasta la Fosa. Según la versión oficial las niñas recorrieron malheridas el trayecto desde el lugar de las torturas y violaciones (la Caseta) hasta la Fosa, donde serían asesinadas a sangre fría de un disparo en la cabeza por el "malo" oficial (Anglés) y posteriormente enterradas. Hay que recordar que dicho trayecto no es fácil, pues está cuesta arriba (la Caseta está dos o tres curvas de nivel más baja que el lugar de la Fosa) y les separa una distancia aproximada de unos 750-800 metros. La pregunta es obvia: ¿podían las niñas prestarse a semejante "paseo" hasta el lugar de su muerte soportando el dolor de sus heridas? Recordemos que algunas de las torturas infligidas a las niñas debieron causarles un fuerte shock, por ejemplo en el arrancamiento de un pezón. ¿En verdad puede alguien creerse que una persona tan malherida puede caminar 800 metros y cuesta arriba?.... ¿es creíble?... para nosotros, en absoluto.

(4) La alfombra o moqueta. Parece que no hay acuerdo en si era una alfombra o una moqueta lo que envolvía los cadáveres de las niñas. Para la Guardia Civil era una moqueta. Para algunos de los testigos (curiosamente los tres únicos "civiles" que se encontraban allí: los dos colmeneros y el funerario) era una alfombra y además una alfombra de cierto valor. Pero la cuestión "increíble" para nosotros no es esa, sino que en la alfombra o moqueta se puede apreciar dos contradicciones con la versión oficial: no hay rastro de sangre y no hay casi rastro de barro. Tanto una cosa como la otra son muy relevantes pues como hace poco comentábamos en el foro con un amigo, sí en los cadáveres no quedaba ni una gota de sangre y las torturas y heridas les tuvieron que ocasionar pérdidas de sangre... ¿dónde están los restos de sangre?... no hay en la Caseta, no hay en el trayecto hasta la Fosa... y tampoco hay en la alfombra o moqueta. Y tampoco hay prácticamente restos de barro. Esto es un detalle importante porque los cuerpos de las niñas estaban cubiertos de barro... sin embargo la alfombra o moqueta, que según la versión oficial se utilizó para envolver y cubrir los cuerpos durante 75 días, no tiene prácticamente ni rastro de barro, hecho que contrasta en las fotografías del Sumario. ¿Cómo es esto posible?... ¿es creíble?... para nosotros, en absoluto.

(5) El "papelito" de Enrique Anglés. Dejamos para el final el aspecto más "cómico" del caso, algo así como el "más difícil todavía" del caso Alcàsser, algo así como: "cómo identificar a un asesino con una prueba increíble, encontrada cerca del lugar del crimen y transcurrido un tiempo importante". Como recordaréis el "papelito" hallado cerca de la Fosa tuvo una importancia crucial en el caso pues su descubrimiento permitió "legitimar" la sospecha de que alguien de la familia Anglés estaba tras el triple asesinato. Francamente es un "cuento" que ya nadie se cree y que en nuestros pueblos sigue causando cierta hilaridad... pero parece que esa "sabiduría popular" se la trae al fresco a nuestros "experimentados" jueces, fiscales y policías que en lugar de sospechar y ponerse en alerta ante una prueba tan inaudita, hacen precisamente lo que se supone que no debía hacer un investigador serio: dar por sentado que existe una conexión entre el "papelito" y el caso. Todos los investigadores profesionales a los que hemos consultado, tanto privados como algunos policías que dicho sea de paso quieren permanecer en el anonimato no sea vayan a perder el empleo por opinar y decir cosas sensatas, nos dicen justamente lo que nosotros pensamos: lo correcto era suponer que el "papelito" encontrado en la Romana fue dejado de manera intencionada para "señalar" a un cabeza de turco... pero nuestra "perspicaz" policía hizo todo lo contrario: supuso que el "papelito" era la prueba crucial que resolvía el caso, luego se montó una "redada" absurda que los mismos investigadores consultados nos indican que lo "profesional" hubiera sido montar un dispositivo de vigilancia y seguimiento de los Anglés y no la "chapuza" improvisada que hicieron sus colegas de la Guardia Civil que, además, provocó (oficialmente) la "espantada" del presunto asesino de las niñas.

Experimento en La Romana. ¿Es creíble que un "papelito" troceado del tamaño aproximado de una cuartilla y de peso similar pueda permanecer por 75 días en un lugar próximo a la Fosa? Nosotros lo hemos intentado, y en diferentes épocas de este año en las sucesivas veces que hemos subido a la Romana. Dejamos troceadas unas cuartillas de diferentes colores y colocadas aleatoriamente para ver si era posible que permanecieran relativamente juntas y próximas al lugar donde las dejábamos. ¿Resultado? En la mayoría de ocasiones (el 85%) y en diferentes épocas del año se producía el mismo resultado: los "trozos" de las cuartillas se alejaban unos de otros, a veces a distancias importantes (más de 20 metros) y en ocasiones "desaparecían" pues hubieron al menos un 30% del total de casos en que no encontrábamos los trozos. Suponemos que porque se alejaban a mucha más distancia por efecto de los fuertes vientos de la zona (hay que resaltar que la zona de la fosa está más elevada que la de la caseta y por tanto más expuesta a la intemperie). Tan sólo un exiguo 15% de nuestros "papelitos" permanecían a menos de 20 metros del lugar donde originalmente los dejábamos y en todos los casos porque quedaban atrapados en algún matorral y por tanto más "protegidos" de la acción del viento. Así pues, en nuestra opinión, el "papelito" tuvo muchas más posibilidades de haberse "colocado" intencionadamente muy pocos días u horas antes de descubrirse ("casualmente", no lo olvidemos) la fosa con los cadáveres de las niñas.

Si todo lo que dice la versión oficial respecto al lugar del crimen es totalmente increíble (al menos para nosotros que hemos intentado reconstruir algunos casos que la versión oficial da por creíbles), entonces sólo resta hacerse una pregunta que al parecer jamás pasó por la cabeza del juez Bort, del fiscal Beltrán ni de la policía judicial: ¿quién llevó y enterró a las niñas de Alcàsser en la fosa de La Romana?... ¿fueron los verdaderos asesinos? (algunas versiones apuntan a eso)... o ¿fueron personas pertenecientes a eso que se llama "las alcantarillas" del Estado? (a eso apunta la carta de "Garganta Profunda" en su diálogo con la fuente de información llamada "Bernardo").

(6) El "descubrimiento" de los colmeneros. En anteriores cartas ya tratamos este asunto y ya anunciábamos nuestra intención de seguir investigando a los apicultores Gabriel Aquino y José Sala, para aclarar directamente con ellos la gran cantidad de "casualidades" que tuvieron lugar el 27 de Enero de 1993, fecha del "descubrimiento" de la fosa donde estaban semienterradas las niñas de Alcàsser. Pues bien, desde entonces y tras fracasados intentos de ponernos en contacto con los colmeneros por fin lo conseguimos hace unas pocos días y por separado. No sin problemas porque ambos dos estaban (particularmente Sala) reacios a colaborar con nosotros. Tras intentar romper el muro de silencio que tanto Sala como Aquino mostraban, repitiendo que no tenían nada más que añadir que lo dicho en el juicio contra Miguel Ricart en Junio de 1997, al final y como dándonos una leve esperanza, Gabriel Aquino, un hombre ya próximo a los ochenta años pero bien conservado y que no desearía marcharse de este mundo con una carga de conciencia, nos confesó que lo que más desearía en este mundo es poder contar a los padres de las niñas la verdad de lo que sucedió ese 27 de Enero de 1993, pero directamente y sin intermediarios. Para nosotros fue suficiente. Nos marchamos con la seguridad de que la abrumadora cantidad de detalles y "casualidades" de ese día, algunas desconocidas por ellos, habían hecho mella en su conciencia. Incluso percibimos un amago de vergüenza y sentimiento de culpa en Aquino, un hombre religioso, que en aquel Enero de 1993 se prestó a jugar el papel clave de una mentira de Estado.

(7) Anglés y Ricart en el bar "Parador". Según la Guardia Civil (y posteriormente la sentencia de la Audiencia de Valencia), Antonio Anglés y Miguel Ricart bajaron desde La Romana la noche del 13 de Noviembre de 1992 a comprar unos bocadillos y bebida al bar "Parador" de Catadau. Sin embargo, los propietarios del bar, Arturo Ortega y Ana Flores, que no son de esa clase de personas que se cohíben ante unos tricornios, dijeron en el juicio oral y siguen manteniendo hoy en día que jamás confirmaron eso a la Guardia Civil. Para que se pueda comprender la secuencia completa de los hechos hemos incluido algunos textos extraídos del Sumario 1/93 y de la Sentencia 287. Extracto de la Diligencia de la Guardia Civil firmada por el sargento instructor Pablo Pizarro el 9 de Marzo de 1993:

"Que en la declaración prestada por Miguel Ricart se expone que la noche del 13 de Noviembre de 1992, tras violar a las niñas y dejarlas atadas, se fueron a un bar de Catadau donde compraron bocadillos y una ensalada, para llevárselo a cenar a la caseta (de La Romana) donde habían dejado atadas a las niñas. Que comprobando esta manifestación se ha averiguado que: la citada noche, sobre las 24 horas, en el bar denominado "Parador" de la localidad de Catadau (Valencia), llegaron los llamados Miguel Ricart y Antonio Anglés, que estos individuos pidieron tres bocadillos, una ensalada y bebida que se llevaron sin consumirlos en el establecimiento. Que estos datos han sido obtenidos del propietario del bar "Parador", llamado Arturo Ortega, vecino de Catadau, persona no muy colaboradora y con muchos reparos a firmar su manifestación, y de su esposa, mujer que estuvo esa noche en el bar y que recuerda perfectamente que entraron Miguel Ricart y Antonio Anglés y pidieron bocadillos y ensalada."

Pero, en el juicio oral, Antonio Ortega y su mujer Ana Flores afirmaron bajo juramento:

Arturo Ortega: "Que a la Guardia Civil, el 13 de Noviembre Antonio Anglés y Miguel Ricart nunca les he dicho que bajaron a comprar unos bocadillos. Que recuerdo que vinieron un viernes por la noche. El día no lo recuerdo. Era un viernes, era por la noche, de 11 a 12 de la noche. Que recogieron tres o cuatro bocadillos, una ensalada en recipiente de poner pollos asados, y una botella de agua de litro y medio. Quien entró fue Ricart. Que quién se quedó fuera en el coche no sé quién era."

Ana Flores: "Que nunca he declarado a la Guardia Civil que el 13 de Noviembre Miguel Ricart viniera a mi establecimiento. Que no firmamos porque no coincidía lo que se manifestaba con lo que era. Que la persona que estaba fuera, estaba junto a una palmera. Que no reconocí a esa persona como Antonio Anglés. No era Antonio Anglés, porque Antonio era o es muy alto, y ese chico era un poquito más bajito. Que características que pueda decir de esta persona, sería muy parecida a Mauricio, y más o menos de su complexión física."

Como dice Juan Ignacio Blanco en su libro "¿Qué pasó en Alcácer?": "durante cinco años, el juez instructor Sr. Bort, el fiscal Sr. Beltrán y los abogados habían estado convencidos que los dueños del bar "Parador" de Catadau habían afirmado que Ricart y Anglés estuvieron en su bar la noche del 13 de Noviembre..."

Si los testigos se negaron a firmar y a reconocer los hechos que decía el sargento instructor: ¿por qué en la diligencia de la Guardia Civil se sigue manteniendo la farsa del "guión" de Miguel Ricart?

Quizá no lo sabremos nunca, pero lo bien cierto es que en la sentencia 287 del 5 de Septiembre de 1997 la "versión" que prevaleció fue la de la Guardia Civil:

"... acto seguido, el acusado (Miguel Ricart), en compañía de otra persona (Antonio Anglés), se dirigió a donde estaba estacionado el coche, y con el mismo bajó hasta Catadau, y en el bar "Parador" compró bocadillos, ensalada y agua, subiendo de nuevo a la caseta (de "La Romana") para cenar."

¿Para qué sirve entonces el testimonio de los testigos si la Justicia hace más caso a la versión mentirosa de los aparatos del Estado?

La Romana, y lo que mis ojos vieron.

De María Valencia,

Después de un almuerzo en el bar "El parador", empezamos la marcha hacia La Romana, lo que más me sorprendió es que casi ya llegando el terreno tenía unas piedras muy afiladas, muy puntiagudas, yo desde el coche intentaba ponerme en situación, imaginándome que iba en un Opel Corsa del 92, francamente mi cabeza me decía que físicamente no era posible, porque si con un 4X4 dábamos esos "tumbos"...

Además que las ruedas de un Opel Corsa del 92 no tienen nada que ver con las de un todoterreno (grosor) y con el peso de 5 personas (según la VO) pienso que no podía ser, y mucho menos bajarse luego a por unos bocatas como si eso fuera una autovía asfaltada, si a eso le sumamos que era de noche el viernes 13 de Noviembre del 92 pues ya no sé.

Bueno volviendo al lugar de "los hechos probados" lo que más me llamó la atención fue el orden de las cosas que te encuentras al llegar allí, lo pondré punto por punto.

-Colmenas.

-Explanada con olivos.

-Fosa debajo de uno de esos olivos.

-Después un camino lleno de vegetación y muchos desniveles.

-Caseta derruida.

-Caseta la Romana.

Bien, todo los puntos mencionados se encuentran bajando, es decir que hay que adentrarse hacia abajo para llegar a la caseta, con esto quiero decir que me pareció absurdo tener que volver a subir la pendiente que hay de la caseta a la fosa para esconder los cuerpos aunque en la VO se dijo que ellas mismas fueron por su propio pie, pero sinceramente, unas chicas con esas lesiones, de noche, magulladas, golpeadas, violadas de una manera tan brutal, no creo ni que pudieran sostenerse en pie y mucho menos andar cuesta arriba, por un terreno así, sin una senda marcada, ni camino ni nada, se hubieran tropezado una y otra vez...y creo que Ricarte no menciona nada de esto.

Vale dicho esto, una vez llegados a La Romana, me pareció mucho más pequeña de lo que parece en las fotos, llena de cagadas de animales, restos de basura, zapatos por ahí muy deteriorados, lo típico de una caseta de monte.

Ahora bien, bajando más todavía, pasando la caseta, se encuentra un torrente por el cual pasaba el agua, con bastante pendiente, y muy rocoso, y yo me pregunto... ¿No hubiera sido más sencillo arrojar allí los cuerpos? En vez de salir hacía fuera de las montañas, y aproximarse más a la senda de llegada y a la explanada de los olivos, a mi parecer hubiera sido más "inteligente" adentrarse y no salirse.

Mi humilde opinión, según lo que yo vi, pienso que sí que es cierto que Miguel Ricarte y Inglés entre otros, frecuentaban ese lugar, opino que alguien sabía perfectamente que ellos solían ocultarse allí, intento buscar una explicación lógica al festival de complementos que se encontraban alrededor de la fosa, el día del hallazgo, eso no me cuadra nada, ¿De verdad querían ocultar los cuerpos? No lo parece...

Me surgen varias incógnitas sobre aquel lugar.

¿Podría ser que Anglés presenciara el enterramiento?

¿Podría ser que en ese momento estuviera allí escondido y lo descubrieron observando lo que no debió ver?

¿Se quedaron sin a quién "encasquetarle" el marrón y fueron a por Ricart?

Todas estas preguntas, me surgen por la situación geográfica que tenía la fosa, que estaba nada más llegar al lugar, al lado de la senda, cuando lo más coherente hubiera sido adentrarse más en el monte, y así también poder encontrarle una lógica a lo de la alfombra, ya que si ellas fueron por su propio pie hacia la fosa... la alfombra o moqueta solo tendría la función de transportar de un lugar a otro.

Ah! Se me olvidaba otro punto muy importante el famoso colchón, que se encontraba allí muerto de risa entre la maleza, oxidado, tan solo quedaba el esqueleto, si se supone que ocurrió en ese colchón todas esas aberraciones, ¿Qué hace allí todavía? ¿Es que no se lo llevaron para analizarlo meticulosamente donde correspondía?

Es mi humilde opinión.

Allá donde estéis el pueblo Valenciano no os olvida.

«EL CIRCO DE LA JUSTICIA»

«Fernando García cuando enfermó comenzó a dudar. Nunca se creyó la versión oficial. Se enfrentó a su familia, a sus cinco hermanos -con quienes compartía una fábrica de colchones en Beniparell-, a los padres de Antonia y Desirée también asesinadas. Abandonó su trabajo y se dedicó a desentrañar por su cuenta el crimen que también le mató a él. Al leer cien veces aquel sumario inacabable cuyas horribles fotografías le hacían revivir la pesadilla de la masacre, comprobó que en la investigación -lo cual era cierto- había puntos oscuros, notorias irregularidades y errores crasos. Su carácter cambió y se volvió hipersensible, temía el rechazo de sus amigos, la humillación social. Se sentía víctima de un complot de personas importantes, los auténticos autores de aquel crimen horrendo, gentes tan poderosas como desalmadas que habían utilizado los servicios de los raptores para celebrar con su hija una orgía de sangre y sexo.

Fernando García necesitaba que alguien creyera su fantástica historia que su abogado Romero Villafranca no compartía. Romero intentaba con delicadeza y suma paciencia reconfortarle, devolverle la paz a su espíritu atribulado. Pero cuando el letrado le dijo que tenía elementos suficientes para condenar a Miguel Ricard y a Antonio Anglés, fue cesado de forma fulminante. Se coló entonces en la pista del circo de la justicia un siniestro personaje que se hacía llamar periodista y criminólogo llamado Juan Ignacio Blanco. Era el benefactor esperado por el padre de la dulce Míriam. Supo dar apariencia de realidad a lo que solo existía en la imaginación de Fernando García. Blanco, antiguo redactor de El Caso, alcohólico impenitente, inventaba sucesos criminales que atribuía a personas reales cuyos nombres y apellidos publicaba con total impunidad.

La cuna de los juicios paralelos

Blanco supo aprovechar para su provecho la dependencia psicológica a que había sometido al desventurado padre de Míriam. Se convirtió a través de su perversa e interesada influencia en el inductor de una serie de barbaridades, fruto de sus deliriums tremens, que Fernando García relataba a los medios de comunicación. Su fe ciega en Blanco le hizo manifestar de forma reiterada y contundente en Esta noche cruzamos el Mississippi, el programa basura de Pepe Navarro, convertido en juez supremo de todos los españoles, la conclusión del singular criminólogo que parecía inspirada en Tesis, la película de Alejandro Amenábar. Blanco, a modo de inflexible fiscal y acusador justiciero, mantenía ante la cínica mirada del magistrado Pepe Navarro la inocencia de Miguel Ricard y Antonio Anglés a quienes atribuía tan solo el rol de enterradores.
Los auténticos autores de la masacre -dijo entonces el padre de Míriam-, son gente muy importante integrantes de una secta satánica y de una red dedicada a la producción de vídeos snuff. Según la versión del programa de Navarro, que se repetía día a día con la práctica de nuevas diligencias a cual más absurda, los asesinos eran el productor de cine José Luis Bermúdez de Castro, el ex presidente de Telefónica Luis Solana, el ex delegado del Gobierno en Alicante, Carlos Solá y el anterior gobernador civil de la provincia, Antonio Calvé. Pepe Navarro fue el primer comunicador que convirtió un plató televisivo en una instancia paralela de justicia superior, falaz y perversa. García y Blanco enmendaban sin rubor alguno lo que iba acaeciendo cada mañana en el tribunal de Valencia. Corregían a los jueces, recriminaban su actuación, creaban recelos y sospechas sobre cuestiones indubitadas. Omitían hechos de importancia, y en su empeño de confundir a la audiencia, manipulaban la verdad y desarrollaban cuestiones irrelevantes como si se tratara de evidencias de la masacre.
Sus exposiciones, determinadas por prejuicios que falseaban la historia, dañaban intencionadamente a personas inocentes y desde la posición de privilegio que les otorgaba la gran audiencia televisiva de Antena 3, ebria de sensacionalismo, emitían un discurso envenenado. Olvidaron, en suma, que la libertad de prensa es un derecho constitucionalmente reconocido que pertenece al pueblo y que no tolera la intransigencia ni la falta de rigor.
Pepe Navarro conculcó, en nombre de un derecho mal entendido a la libertad de expresión, principios fundamentales de la profesión de periodista como el de decir la verdad, respetar a los televidentes y no inmiscuirse en la labor de los jueces. Navarro y Blanco calumniaron, difamaron, y confundieron noticias con opiniones, ignorando que las personas son inocentes hasta que la última instancia judicial declare su culpabilidad. Sólo por dar carnaza a la morbosidad del público describieron detalladamente métodos criminales, y mostraron a la audiencia fotografías escalofriantes. No comprobaron la veracidad de sus fuentes, ni confirmaron rumores y noticias, sin duda falsas, que arrojaron por la caja tonta con absoluta impunidad.
La última víctima de Alcàsser fue Fernando García. Su verdugo, Juan Ignacio Blanco, a cambio de vil metal cometió su vergonzante acción abusando del dolor y la desgracia de un hombre desesperado. Pepe Navarro, también por intereses económicos, atentó gravemente contra la ética periodística y el sistema judicial. Las consecuencias de su tribunal popular fueron gigantescas. Fernando García perdió la razón, Juan Ignacio Blanco fue condenado por calumnias*y Pepe Navarro fue despedido de la emisora.»
* Todas las querellas prosperaron. Se condenó a Blanco y García a las penas previstas en el Código Penal para el delito de calumnia. Igualmente fueron condenados por apropiación indebida de los cientos de millones recibidos para la creación de una fundación inexistente.

Pilar, Rosario y Francisco, de 14 y 15 años

14 Enero 1989 van de acampada a una caseta situada en los montes de Catadau. Se trata de la Sierra del Caballón, entre Dos Aguas y Catadau, la misma Sierra que el paraje de La Romana, aunque más al norte, hacia Macastre, a una hora de camino desde Macastre. (Situación en el plano M1).

19 Enero 1989 se descubre el cuerpo de Rosario en la caseta. (Situación en el plano M2).

8 Abril 1989 se descubre el cuerpo de Francisco en mitad del monte. (Situación en el plano M3).

24 Mayo 1989 a unos 7 km del anterior, cerca de Turis, se descubre el cuerpo de una mujer desconocida de entre 18 y 25 años al que le falta un pie y una mano. (Situación en el plano M4).

Junio 1989 aparecen los restos del pie de la mujer desconocida en la zona de Chiva. Se desconoce su identidad. Podría tratarse de una prostituta extranjera. (Situación en el plano M5).

En 1999 se encuentran unos restos óseos en la zona de Macastre. Se confirma que son de Pilar, la niña que faltaba. (Situación en el plano M6).

(El Palleter)


RECONSTRUCCIÓN DEL CRIMEN DE MACASTRE: con los pocos datos que yo había obtenido y los muchos que ha aportado Dalogu, sabemos que el "Caso Macastre" consistió en lo siguiente:

1) El 14 de Enero de 1989, tres niños de Macastre, de 14 y 15 años, PILAR RUIZ BARRIGA, ROSARIO GAYETE...................... y el novio de esta última, FRANCISCO FLORES......................., deciden irse de acampada al monte de Catadau. Llevan una tienda de campaña que no llega a montar, ya que apareció guardada en su funda.

2) El 19 de Enero, un campesino encuentra su caseta o masía, situada en el monte de Catadau, con la puerta forzada. En el interior halla a Rosario muerta sobre una cama. Según la autopsia murió el día 16, de un paro cardíaco provocado por asfixia, debido al consumo de drogas e inhalación de monóxido de carbono. Algunos investigadores del caso creen que la muerte fue un asesinato, que fue lenta y dolorosa (de corte sádico) y que la obligaron a tomar drogas. No hay constancia de agresión sexual ni de haber mantenido relaciones sexuales consentidas o en estado de inconsciencia, pero tampoco consta lo contrario.

3) En los alrededores de la caseta, los investigadores hallan las huellas de al menos cuatro individuos, diferentes a los tres niños. Las huellas son de botas de montaña de tallas 43 y 45, y por lo tanto, de adultos.

4) Cuatro meses después, el 8 de Abril, aparece en mitad del monte, el cadáver en avanzado estado de descomposición, de Francisco. Ha muerto de un disparo en la cabeza realizado con una pistola automática de las usadas en aquella época por la guardia civil y la policía. El calibre es de 9 mm parabelum. No obstante, algunos investigadores dicen que la muerte se produjo por una brutal paliza y que el tiro se lo dieron cuando había muerto o estaba agonizando, para rematarlo. Al parecer, y según las huellas encontradas, se trató de una especie de "cacería humana", de manera que se llevó a Francisco a un descampado donde se estaba mutilando a una mujer con una motosierra, se dejó escapar al chico y se le persiguió y se le dio muerte. El cadáver aparece a unos siete kilómetros del lugar donde apareció el de esa mujer.

5) El 24 de Mayo aparece, en una cañada o arroyo de Aguas de Turis, en avanzado estado de descomposición, el cadáver de una mujer. Al principio se creyó que era el de Pilar, pero se comprobó que no era así. Era una mujer desconocida de entre 18 y 25 años, a la que le faltaba un pie y una mano. Su desaparición no había sido denunciada. En la actualidad continua sin ser identificada.

6) En Junio de 1989, aparecen los restos de un pie en la zona de Chiva. Resultó ser el que le faltaba a la mujer desconocida.

7) En 1999 aparecen restos óseos en ........................., debajo de unos plásticos. Se cotejaron con una muestra de la hermana de Pilar y resultaron ser, tras la prueba de ADN, de Pilar Ruiz Barriga.

8) Desde 1985 hasta 1995 han desaparecido en esa concreta zona valenciana (Macastre, Catadau, Tous, Chiva, Lliria...) 23 jóvenes y han aparecido 18 cadáveres. Todos estos casos (incluido el de Alcásser) siguen sin resolver, aunque ha habido tres procesados, uno de ellos Ricart.

(F)


Con los pocos datos que yo había obtenido; otros que comenta Pipo y los muchos que ha aportado Dalogu, sabemos que el "Caso Macastre" consistió en lo siguiente:

1) El 14 de Enero de 1989, sobre las 16 horas, tres niños de Macastre, de 14 y 15 años, PILAR RUIZ BARRIGA, ROSARIO (¿Rosa Isabel?) GAYETE MUEDRA y el novio de esta última, FRANCISCO (¿Valeriano?) FLORES......................., deciden irse de acampada a un monte de Catadau. Sobre las 14 horas Francisco sale del reformatorio (se supone que de permiso de fin de semana), y se reúne con Rosario y Pilar, que están esperándole. Recogen comida y ropa y una tienda de campaña. Rosario vestía vaqueros azules, camisa y jersey y llevaba una muda de recambio. Se dirigen al monte, donde ya han acampado en otras ocasiones, caminando. Desde Macastre al monte de Catadau se tarda caminando unos 45 minutos.

2) El 19 de Enero, un campesino, o mas bien ganadero, encuentra su caseta o masía, (que tenía luz eléctrica y agua potable de pozo, muebles... y estaba en condiciones de ser habitada) situada en el monte de Catadau, con la puerta forzada (el candado que la cerraba había desaparecido, y nunca apareció). Este ganadero acudía a su caseta (situada cerca de un coto de caza menor) dos veces por semana, por las mañanas, para recoger utensilios, ya que se dedicaba al pastoreo de su ganado.

3) En el interior de la caseta halla a Rosario muerta sobre una cama. Parece ser que murió en la misma cama, aunque no se descarta que la llevaran allí, ya muerta o inconsciente. Estaba vestida, sin que haya indicios de que se desnudara o la desnudaran, ni rastros de violencia. Según la autopsia murió el día 16, de un paro cardíaco provocado por asfixia, debido al consumo de drogas (mezcla de drogas altamente tóxicas) e inhalación de monóxido de carbono. Algunos investigadores de la policía que intervinieron en el caso creen que la muerte fue un asesinato, que fue lenta y dolorosa (de corte sádico) y que la obligaron a tomar drogas. No hay constancia de agresión sexual ni de haber mantenido relaciones sexuales consentidas o en estado de inconsciencia, pero tampoco consta lo contrario. En la vagina y ano de Rosario encuentran un líquido rojizo que no era semen. No se sabe si la llevaron a la caseta o se dirigió allí junto a sus amigos ya que hacía frío. En la caseta aparece la tienda de campaña guardada en su funda. Al parecer, según las huellas, Francisco hizo un amago de montar la tienda, pero al final no la montó. También se hallaron ropas, pero no los utensilios personales, tales como llaves, anillos, collares, etc...

4) En los alrededores de la caseta, los investigadores hallan las huellas de al menos cuatro individuos, diferentes a los tres niños. Las huellas son de botas de montaña de tallas 43 y 45, y por lo tanto, de adultos. Parece ser que a cada niño se lo llevan, personas diferentes, a lugares diferentes, de modo que ninguno presencia lo que le pasa a los otros. También se hallaron huellas de caballos, ovejas y otros animales, lo que es normal al ser una zona de pastoreo; y de varios vehículos. La hipótesis de los investigadores es que los asesinos dejaron su/s vehículo/s a un kilómetro de distancia y llegaron hasta la caseta andando.

5) Cuatro meses después, el 8 de Abril, aparece en mitad del monte, el cadáver en avanzado estado de descomposición, de Francisco. Ha muerto de un disparo en la cabeza realizado con una pistola automática de las usadas en aquella época por la guardia civil y la policía. El calibre es de 9 mm parabelum. No obstante, algunos investigadores dicen que la muerte se produjo por una brutal paliza (con uso de palos, piedras, patadas,...) y que el tiro se lo dieron cuando había muerto o estaba agonizando, para rematarlo. No hay indicios de abuso sexual, pero tampoco se descarta. Al parecer, y según las huellas encontradas, se trató de una especie de "cacería humana", de manera que se llevó a Francisco a un descampado (donde hay un arroyo o cañada) donde se estaba mutilando el cadáver de una mujer con una motosierra, se dejó escapar al chico y se le persiguió y se le dio muerte. El cadáver aparece a unos siete kilómetros del lugar donde se encontró el de la mujer. La tierra adherida a sus zapatillas no se corresponde con la del lugar donde se encontró. Seguramente fue llevado hasta allí ya muerto.

5) El 24 de Mayo aparece, en una cañada o arroyo de Aguas de Turis, en avanzado estado de descomposición, el cadáver de una mujer. Estaba vestida. Al principio se creyó que era el de Pilar, pero se comprobó que no era así. Era una mujer desconocida de entre 18 y 25 años, a la que le faltaba un pie y una mano. Su desaparición no había sido denunciada. En la actualidad continua sin ser identificada. Puede tratarse de una prostituta extranjera que fue llevada al lugar voluntariamente, prometiéndole una cantidad de dinero a cambio de participar en una orgía. La mataron seguramente de una paliza (tenía la cara deformada) y después la mutilaron con la motosierra.

6) En Junio de 1989, aparecen los restos de un pie en la zona de Chiva. Resultó ser el que le faltaba a la mujer desconocida. La mano nunca apareció.

7) En 1999 aparecen restos óseos (correspondientes a piernas, brazos y cráneo) en Macastre, en las tierras propiedad de un vecino llamado Antonio G., debajo de unos plásticos. Se cotejaron con una muestra de la hermana de Pilar y resultaron ser, tras la prueba de ADN, de Pilar Ruiz Barriga. Se piensa que murió también de una paliza. No se dieron noticias por deso de la familia.

8) Desde 1985 hasta 1995 han desaparecido en esa concreta zona valenciana (Macastre, Catadau, Tous, Chiva, Lliria...) 23 jóvenes y han aparecido 18 cadáveres. Todos estos casos (incluido el de Alcásser) siguen sin resolver, aunque ha habido tres procesados, uno de ellos Ricart. Destaca el caso de Cristina Mercedes Llorca, cuyo cadáver apareció maniatado en Lliria poco antes de la desaparición de las niñas de Alcásser. Las cuerdas son similares a las que usaron con éstas, aunque por las características del asesinato (apuñalamiento, sin síntomas de sadismo, aunque sí de ensañamiento) y el hecho de no haber sufrido abusos sexuales no parece estar relacionado con Alcásser y/o Macastre. Y también el de Yolanda Vicente, de 17 años, que apareció muerta de un disparo a bocajarro en una caseta abandonada en Benimamet. Tampoco parece que haya relación con los casos mencionados, aunque no hay que descartar esa hipótesis sin más.


Pues despues de aburrirme en mi "garita" me he puesto a indagar en el crimen de Macastre, y esta claro que presentan ciertas similitudes.

3 victimas, Pilar Ruiz, Fco Flores y Rosario Gayete, de 14 y 15 años de edad. En el verano de 1989, concretamente el 14 de Enero este trio de amigos se fueron a una cabaña al monte de Catadau a pasar unas "vacaciones" (manda huevos irse en pleno invierno), el dia 19 del mismo mes un campesino encontro que su cabaña en mitad del monte, habia sido forzada.

Una vez dentro encuentra en la cama a Rosario, la cual reveló la autopsia que fe muerta 2 dias despues,. osea, el dia 16 de Enero. Hasta 4 personas mas podia haber en la cabaña aparte de los 3 amigos. ¿Donde estaban sus insperables amigos?, 4 meses mas tarde, el 8 de Abril de 1989 encuentran unos esparrageueros el cadaver medio descompuesto de Francisco, y el dia 24 de Mayo, otro cadaver, ¿Pilar? el cual le faltaba una mano y un pie.

En Junio, en Chiva, aparece el pie, y no coincide la autopsia ni el pie con el de Pilar ¿quien es la victima?, desconocida segun estas diligencias e informes.

Rosario no presentaba indicios de violencia, murio, segun el forense, por una ingestion de drogas, y por asfixia de dinoxido de carbono, la policia descarto esas posibilidades. Las autopsias no estan adjuntadas.

El dia 24 de Mayo apareció el cadaver en Agua de Turis, sin indicios, en 1999 se encontraron unos huesos que posiblemente puedan pertenecer a Pilra, la chica que falta en ese triple ¿asesinato?.

Muchas casualidades, un festin de varias personas en una casa deshabitada, pero bien acondicionada, no hay huellas digitales, solo pisadas e indicios que indican que hubo mas de 3 personas. Al chico se lo llevaron a un descampado, donde huyó al ver como a la persona encontrada (es mujer) en la cañada de Agua de Turia, la mutilan con una motosierra, y al huir le persigue su asesino y le mata ¿cazeria? ¿dejarle huir en mitad del monte y cazarlo?, esta practica por desgracia se hace como hobbie de gente adinerada, que quiere vivir fuertes experiencias.

Catadau, Buñol, Chiva, Alcasser, una zona muy dañada por el paro, lo que implica niños en familias conflictivas, presas faciles para gentuza como esta. Muchas desapariciones, y muchos crimenes sobre una corta etapa de años. 23 desapariciones, 18 cadaveres encontrados, solo 3 personas procesadas (incluida Ricart) y todo esto entre 1985-1995.

Mi opinion es que esta banda de cabrones esta sitiada en Valencia, pero la gente viene de fuera, son pueblos pequeños, se conoce todo el mundo, viene dinero desde fuera, mucho dinero, tanto como para manipular el escaso presupuesto y sueldo de jueces de paz, de audiencias provinciales y de los miserables sueldos de la guardia civil (cuerpo de seguridad que tiene asignada esas zonas).

¿Coincidencia o premeditación?...............a mi juicio hay muchos indicios que indican que pudieron ser las mismas personas, o el mismo grupo que preparon semejantes "festines", pero sigo sin creer en que en Valencia existan sectas satanicas que se dediquen a pasarselo asi de bien.

(Dalogu)


Se me ha desviado la atención hacia el "caso Macastre" por la cantidad de interrogantes y similitudes que encuentro con el "caso Alcásser".

Reconstruyamos fragmentadamente el caso:

El 14 de Enero de 1989 (cáe en sábado) 3 jóvenes (Francisco, Rosario y Pilar) deciden hacer camping al monte de Catadau (en pleno invierno). También el caso Alcásser ocurrió en invierno. Aunque no venga al caso, me imagino que los 3 campistas tenían las autorizaciones de sus padres y que en ningún momento cupo engaño.

¿Sobre qué hora salieron de sus respectivas casas?

¿A qué hora se reunieron los 3?

¿Desde dónde partieron y en qué medio de locomoción?

¿Dónde se apearon o fueron desde un principio caminando?

¿A qué hora se introdujeron en el monte de Catadau?

¿En el monte de Catadau, se arriesgaron a caminar sin rumbo fijo con el riesgo de perderse o conocían el lugar?

LA PREGUNTA DEL MILLÓN: ¿Sabían de antemano los asesinos que los 3 jóvenes estarían por el monte de Catadau haciendo camping?

El día 19 del mismo mes un campesino encontró que su cabaña, en mitad del monte Catadau, había sido forzada. La zona de la cabaña es una zona de caza, pero de caza menor, es decir, aves y pequeños mamiferos. Consta en el informe que se fueron con una tienda de campaña y con la intención de hacer camping, pero que ésta se encontró sin montar, ni siquiera sacada de su funda. Con el frío y con el temporal que debió hacer en Enero, prefirieron resguardarse en dicha cabaña.

¿Cómo era la cabaña?

¿Era de aspecto parecido a la de Anglés en la Romana?

¿Estaba acondicionada con los lujos propios de una casa?

¿O, tenía sólo los elementos necesarios sólo para la habitabilidad de unos días?

¿Con qué instrumento fué forzada la puerta o la abrieron usando la fuerza bruta (una gran patada o un ariete improvisado)?

¿Encontraron los 3 campistas la cabaña por sus propios medios o fueron conducidos allí contra su voluntad?

¿Realmente fueron los 3 campistas los que abrieron la puerta asumiendo el riesgo de ser descubiertos por el/los propietarios de la cabaña?

¿Dónde se encontró la tienda de campaña sin abrir de su funda, dentro o fuera de la cabaña? Al ser una zona de caza donde estaba la cabaña, ¿A quién o quienes alquilaron el coto de caza en aquellas fechas?

¿Pertenecía la cabaña al coto de caza y por lo tanto se incluía precio del alquiler?

¿Tenía algo que ver el campesino propietario de la cabaña con el coto de caza?

¿Fue el mismísimo propietario de la cabaña el que halló el cadáver de Rosario como en el caso de los colmeneros Aquino y Sala?

Una vez dentro encuentra en la cama a Rosario, la cual reveló la autopsia que murió 2 dias después, o sea, el dia 16 de Enero. Rosario no presentaba indicios de violencia, murió, según el forense, por una ingestión de drogas y por asfixia al inahalar monóxido de carbono. Algunos investigadores del caso creen que la muerte fue lenta y dolorosa (de corte sádico) y que la obligaron a ingerir drogas. No hay constancia de agresión sexual ni de haber mantenido relaciones sexuales consentidas o en estado de inconsciencia, pero tampoco consta lo contrario.

¿Murió Rosario en la cama donde fue encontrada o fue transladada allí?

¿Se le encontró a Rosario vestida o desnuda?

¿Qué tipo de drogas podía haber ingerido Rosario?

¿Qué manifiestan los exámenes toxicológicos?

¿Qué máquina pudo haber producido el monóxido de carbono?

¿Una motosierra conectada con un tubo a las vías respiratorias de Rosario?

¿Llevaban siempre los asesinos una motosierra a cuestas con lo que pesa?

¿Por qué lo forenses no investigaron sobre si Rosario pudo haber mantenido relaciones sexuales?

¿El cadáver de Rosario estaba vestido o desnudo?

¿Presentó el cadáver de Rosario algún tipo de atadura o inmovilización en sus muñecas o tobillos?

¿Pudieron Francisco y Pilar presenciar la tortura de Rosario?

¿Francisco y Pilar fueron conducidos a otros lugares?

¿Juntos o separados a lugares distintos?

Durante el tiempo que duró la tortura de Rosario ¿Quiénes y cuantos se quedaron para custodiarla y durante cuánto tiempo?

¿Por qué los forenses manifestaron una versión diferente a los investigadores que llevaron el caso?

¿O viceversa?

Hasta 4 personas más podían haber en la cabaña aparte de los 3 amigos. Estas son hipotesis de la Policia Judicial averiguó pisadas con botas o calzado de montaña de posiblemente hasta 4 personas distintas. Las tallas de las huellas son de entre una 43 y 45, adultas. La G.C. se limitó a decir que es posible que hubiese más personas en la caseta por las pisadas de alrededor y de dentro de la caseta. Era una caseta deshabitada, pero bien acondicionada, donde no se encontraron huellas digitales, solo pisadas e indicios que indican que hubo al menos 4 personas.

¿Aparte de las huellas de las botas, habían alrededor de la cabaña huellas de caballos, perros o vehículos todo terreno (motos o 4x4)?

¿Fueron los asesinos caminando o tenían algún medio para desplazarse?

¿Se usaron perros policías por los alrededores de la cabaña que pudieran aportar más pistas o el paradero de los asesinos?

¿Después de estar los asesinos en la cabaña se dividieron o siguieron unidos en un mismo grupo?

¿Se quedó alguien/algunos en la cabaña a modo de retén?

LA PREGUNTA DEL MILLÓN: ¿Sabían los asesinos que la cabaña estaría deshabitada durante ese tiempo sin que nadie los molestase, cómo?

Cuatro meses después, el 8 de Abril, aparece en mitad del monte, unos esparragueros encuentran el cadáver medio descompuesto y en avanzado estado de descomposición, de Francisco. Ha muerto de un disparo en la cabeza realizado con una pistola automática de las usadas en aquella época por la guardia civil y la policía. El calibre es de 9 mm parabelum. No obstante, algunos investigadores dicen que la muerte se produjo por una brutal paliza y que el tiro se lo dieron cuando había muerto o estaba agonizando, para rematarlo. Al parecer, y según las huellas encontradas, se trató de una especie de "cacería humana", de manera que se llevó a Francisco a un descampado donde se estaba mutilando a una mujer con una motosierra, se le obligó a presenciar la mutilación, se le dejó escapar al chico y se le persiguió hasta darle muerte. El cadáver aparece a unos siete kilómetros del lugar donde apareció el de esa mujer.

El dia 24 de Mayo, apareció un cadáver en Agua de Turia, sin indicios. No es Pilar. Es el de una mujer de entre 18 y 25 años, al cual le faltaba la mano derecha y el pie izquierdo los cuales habían sido mutilados por una motosierra. La cara estaba deformada en grado medio de putrefaccion. En el informe aparece como "víctima desconocida", "sin indicios". Es decir, nadie ha reclamado su desaparición, ausencia o denunciase la misma. Según la policía científica, los cortes de mano y pie fueron hechos con una motosierra. Entre el cadáver de la "desconocida" y el de Francisco dista una distancia de 7 kilometros.

¿En qué lugar exacto reunieron a Francisco con la mujer desconocida?

¿Se encontraba la mujer desconcida sola y maniatada o custodiada por alguien esperando a que llegase Francisco y su/sus asesinos?

Una vez reunidos ambos, ¿se le deja huir a ella para luego darle caza y mutilarla?

¿O, en ese mismo lugar de encuentro se le comienza a practicar las mutilaciones?

¿En qué lugar exactamente empezaron la mutilación de la mujer desconocida y a qué distancia de donde se encontró su cadáver?

¿Estaba la mujer desconocida casualmente en ese lugar (el de la mutilación) o fue llevada allí contra su voluntad? De haber sido raptada, ¿cómo la trasladaron hasta el lugar de las mutilaciones y desde dónde?

¿Podría ser la mujer desconocida una extranjera y por eso se trata de una "víctima desconocida, sin indicios"?

¿Estaba viva mutilada/sin mutilar o muerta mutilada/sin mutilar la mujer desconocida al lugar donde llevaron a Francisco)? ¿En qué estado exactamente se encontraba la mujer desconocida ante Francisco?

¿Qué distancia separa el lugar donde se produjeron las mutilaciones de la mujer desconocida hasta donde fue hallada (agua de Turia)?

¿Cómo fue transportada hasta allí, caminando o con algún vehículo o animal de tracción?

¿Qué distancia separa el lugar donde se produjeron las mutilaciones de la mujer desconocida hasta donde fue hallado el cadáver de Francisco?

¿Qué distancia recorrió Francisco?

¿Hay indicios de violencia sexual en Francisco?

¿Con qué objetos le fue infringida la paliza?

¿Ha sido comparada la bala de Francisco con las encontradas en la niñas de Alcásser? ¿Dónde estaba mientras tanto Pilar y con quiénes?

En Junio de 1989, unos niños encuentran en Chiva un pie izquierdo que no pertenece a Pilar y que resultó ser de la mujer desconocida.

¿Qué relación tienen los niños con el lugar donde se encontró el pie, vivían cerca?

¿Qué distancias hay entre el lugar de las mutilaciones de la mujer desconocida, el sitio donde apareció su cadáver y el lugar donde se halla el pie izquierdo?

¿Qué direcciones han tomado sus verdugos para desperdigar sus extremidades?

¿Dónde pudiera estar la mano derecha que le falta a la mujer desonocida?

¿Presenta el cadáver de la mujer desconocida más daños corporales o indicios de violencia sexual?

¿Estaba el cadáver de la mujer desconocida vestido o desnudo?

¿Cuál fue la causa final de la muerte de la mujer desconocida?

En 1999 se hallaron unos huesos que pertenecían a Pilar, la chica que falta en este triple asesinato. Se comparó el ADN de los huesos encontrados con el de la hermana de Pilar y conincidió. Eran de Pilar, pero la familia rogó que se mantuviese alejado de la prensa, por motivos personales.

¿En dónde se hallaron exactamente los huesos de Pilar y quién/quiénes los encontraron?

¿A qué parte del cuerpo de Pilar correspondían los huesos hallados?

¿Dónde pueden estar los restantes huesos de Pilar?

¿Tiene relación algún hueso encontrado en la fosa de las niñas de Alcásser con algunas de las víctimas de Macastre?

¿Qué revelan la autopsia de los restos encontrados de Pilar?

¿Qué hipótesis se barajan de la suerte que corrió Pilar?