• Obviamente lo ideal es no perderlos de vista, pero seamos sinceros: aunque lo intentemos, nadie está el 100% del tiempo mirándolos. Solución: que ellos te ayuden a hacerlo. Enséñales a que pasen frecuentemente por donde estás para que los veas. Conviértelo en un juego y pídeles que pasen a decirte “pío” de vez en cuando. Perfecto cuando estás sentado y ellos corriendo por el parque o la terraza de un bar.
  • Vístelos con ropas llamativas, al menos una de las prendas. Nada de colores neutros, mejor amarillos chillones y cosas así. Si vas con varios niños, lo ideal es que vayan vestidos con los mismos colores, así te resultará más fácil localizarlos. Mira por ejemplo las preciosas faldas amarillas que llevan mis niñas en la foto.
  • Cuando estés sentado, delimita claramente la zona de juegos y explícales que no deben salir nunca de ella sin tu permiso. Utiliza límites físicos para que el niño lo entienda mejor (no salgas de la arena, o de las baldosas de este color). Sé firme y castígalo varios minutos sin jugar si los traspasa. Si reincide vete a casa y que se quede sin parque ese día.
  • Elige un silbido especial para tu familia con una tonadilla propia que nadie use. Si el niño se extravía en los pasillos de un supermercado te ayudará a localizarlo rápidamente si está cerca y escucha el silbido. Te sorprenderá ver lo eficaz que resulta esto. Mejor que gritar su nombre a voces.
  • Esto es fundamental: si en algún momento se despista y pierde de vista a sus padres, el niño debe saber qué hacer. Enséñale a pedir ayuda sólo a las personas adecuadas como policías uniformados o trabajadores del centro comercial o bar en donde estabais. Que hable con ellos y les diga el nombre de sus padres para que los busquen. Que nunca hable con extraños que no conozca.
  • Si estás en un lugar especialmente concurrido es recomendable ponerle una pegatina en la ropa con el número del móvil de sus padres. No ocupan nada y puedes llevar unas cuantas en el bolso o la cartera para estos casos. Si no tienes ninguna escribe tu número en un papel y mételo en su bolsillo.
  • Nunca pongas su nombre en la ropa, ni siquiera en las etiquetas interiores. Un extraño puede leerlo y aprovecharse de ello para manipular al menor y que lo acompañe.
  • Cuando llegues a un sitio concurrido saca tu móvil y hazle una foto al niño. No tardas nada y tendrás una imagen con la ropa y aspecto que tiene por si se pierde. Si eres demasiado vago para hacerlo o vives en una cueva y no tienes móvil con cámara, memoriza bien la ropa que lleva el niño para explicarlo a la policía si hace falta.
  • Define un punto de encuentro y enséñale a dirigirse a él si se pierde. Defínelo nada más llegar y que sea siempre el mismo para los lugares que frecuentas (el tobogán rojo del parque, la estantería de las galletas del super…). Expiica al niño que si se pierde y no sabe el punto de encuentro, lo que debe hacer es quedarse quieto y no moverse de donde está. Si intenta buscarte podría alejarse aún más y empeorar el problema.
  • La más importante de todas. Que nunca, nunca, nunca se vaya con un extraño ni se monte en el coche de nadie. Sea quien sea esa persona y por muy amigable que parezca. Que no se deje convencer por ningún extraño para abandonar el sitio en donde os está esperando.

Si pierdes al niño de vista, no te dejes llevar por el pánico. Mantén la calma y búscalo sin alejarte mucho de donde estabas (tu hijo podría buscarte ahí). Si pasados un rato no lo encuentras avisa a la policía de inmediato. Es mejor una falsa alarma que perder un tiempo valioso en su búsqueda.

Si lo encuentras rápidamente sé inteligente y considera que Dios te está enviando una señal. Explica y repite estas reglas a tus niños para que las tengan grabadas a fuego y sepan defenderse solos. Si no lo haces, en la próxima ocasión podrías no tener tanta suerte. ¿Tienes sobrinos, primos pequeños, amigos con hijos? ¿Crees que todos ellos siguen estos consejos y sus hijos saben cómo actuar si se pierden? Probablemente no, así que protégelos compartiendo esta información con ellos (hay botones arriba para hacerlo). Cuantos más lo sepamos, mejor protegidos estarán los más pequeños de la casa.