1. Presta mucha atención a los documentos y archivos adjuntos. Aunque se trata de una táctica antigua, los cibercriminales siguen intentando infectar los equipos de los usuarios a través de adjuntos infectados.

Descarta el spam automáticamente.

2. Ten cuidado con los enlaces que aparecen en los correos electrónicos. Es otra práctica muy común e igualmente peligrosa: estos enlaces redirigen a webs infectadas o a páginas desde la que se perpetran estafas. En ocasiones incluso se suplanta la identidad de compañías como Gmail, Yahoo o Facebook para fomentar que se haga clic en los enlaces.

3. Debes estar alerta con los correos de 'phishing'. Estos mensajes informan de falsas alertas de seguridad, y entre ellos destacan las amenazas de 'phishing' bancario, muy comunes.

4. Descarta automáticamente el 'spam'. "Aunque ya a nadie sorprende recibir un correo que venda Viagra, la realidad es que el clásico 'spam' sigue presente hoy en día y se siguen enviando millones de correos ofreciendo todo tipo de productos o realizando estafas", explican desde Eset.

5. Utiliza contraseñas robustas. Se desaconseja la repetición de los passwords en varios servicios y es importante que las contraseñas contengan letras y números y a poder ser haya partes en mayúsculas.

6. Ten cuidado con las conexiones desde ordenadores públicos. Es mejor no acceder a la cuenta de correo desde un equipo público, y en el caso de que sea necesario, hacerlo a través de una conexión segura y cerrando sesión cuando hayas finalizado.

Las cadenas de mensajes en muchas ocasiones esconden riesgos7. Extrema las precauciones en las redes Wi-Fi inseguras. Puede darse el caso de que alguien esté espiando dicha red.

8. Hay que estar alerta con las solicitudes de permiso para instalar algo. En muchos casos, al abrir un correo electrónico salta un mensaje que informa de la necesidad de instalar un complemento o un códec para ver el contenido.

9. Sé consciente de que las cadenas de mensajes en muchas ocasiones tienen riesgos. "Las largas cadenas de mensajes que no sirven para nada a veces son mensajes de felicidad, a veces buenos deseos, y muchas otras, hoax o falsos mensajes que invitan al usuario a hacer algo que solo perjudicará su ordenador", ha explicado Eset.

10. Debes ser "el mayor guardián de tu privacidad y de tu información sensible". En ocasiones los usuarios son su propio enemigo, puesto que cometen imprudencias como el envío de contraseñas a través del correo electrónico y otras acciones similares.